Casa 110.

X

La sopa que le había servido Laura, le cayó de maravilla, estaba hambriento, había olvidado almorzar, porque estaba muy interesado en unos documentos que había hallado en el sótano. Luego, fue al gimnasio porque necesitaba despejar un poco la mente y se le había hecho tarde para recoger a Laura.

_Sobre ese video_ dijo la psicóloga, y Alejandro dejó la cuchara que sostenía en la mano.

_ ¿Qué hay con él?

_Preferiría que lo borraras_ dijo sin mirarlo.

_ ¿Por qué?

_No sé, me siento algo incómoda.

_No entiendo porque, bailas muy bien. Bueno, aunque para serte sincero, te veías increíble la última vez que…

Laura levantó la mirada y lo miró sin entender.

_ ¿Qué última vez? _ preguntó.

Alejandro quiso retroceder el tiempo, que le tragara la tierra, pero no había marcha atrás. Se la quedó mirando sin saber que decir.

_ ¿De que estas hablando? ¿Qué última vez? _ volvió a preguntar.

Alejandro se removió inquieto en su asiento, pero no dijo nada. Laura observó que sus mejillas se teñían de un tono rojizo intenso.

_ ¿Alejandro?

_ Yo… este…

_ ¿Quieres explicarme de qué diablos estás hablando? _ dijo algo molesta y confundida.

_ Poco después de que te mudaras a esta casa, yo estaba observando a través de la ventana de mi sala y te vi_ dijo sin mirarla a los ojos.

_ ¿Me viste haciendo qué? _ preguntó, pero de inmediato le cayó como un baldazo de agua fría percatarse de que Alejandro la había visto bailando, y esta vez, fue ella quien se sonrojó.

_Te vi bailando y cantando_ dijo él confirmando las sospechas de Laura.

_ ¡Oh por Dios! ¡Qué vergüenza! _ dijo cubriéndose el rostro con ambas manos.

_Lo siento, no es que te estuviera espiando, pero me gusta observar por la ventana. No tienes que ponerte así, lo hacías muy bien_ dijo y se echó a reír nervioso.

Ella no podía mirarlo, se moría de vergüenza. Suspiró profundamente antes de animarse a volver a mirarlo.

_Por favor, borra ese video_ dijo muy seria.

Alejandro asintió tomando su teléfono y eliminando el video.

_Gracias_ dijo ella. Seguía sin poder mirarlo a los ojos.

Siguieron comiendo en silencio, Alejandro la miraba de tanto en tanto y ella rehuía su mirada, la situación se había vuelto bastante incómoda. Cuando terminaron, fueron a la sala y Alejandro tomó el folder con los documentos que había encontrado. Esa sería la mejor forma de olvidar lo que había pasado.

_Estuve investigando todo el fin de semana_ dijo_ encontré algunas cosas interesantes.

Laura le prestó atención muy interesada en lo que él tenía que mostrarle.

_La casa 110, albergó a mucha gente a lo largo de los años, pero me llamó la atención una pareja que habitó la vivienda en el año 1947_ dijo enseñándole a Laura un documento.

_John y Linda Williams_ leyó Laura y luego miró interrogante a Alejandro_ ¿Qué tienen de especial?

_Es un caso extraño_ empezó diciendo_ John trabajó en el laboratorio analítico de la fundición. Vivieron en la casa por cinco años hasta que Linda desapareció en 1952. Un año después, John dejó la empresa y regresó a Georgia de donde era originario.

_ ¿Desapareció? _ preguntó Laura.

_Sí, John dijo que su mujer lo abandonó por otro hombre. Pero la verdad, todo parece muy extraño y si te fijas en este documento_ dijo entregándole otro papel amarillo y bastante arrugado_ hay una anotación a lápiz.

Laura intentó leer lo que decía, pero la caligrafía era mala y el carbón estaba algo borroso.

_ No entiendo muy bien, parece decir: “Linda no desp…”

_Dice: “Linda no desapareció”

Laura observó a Alejandro intrigada.

_Es una anotación a mano en un papel que tiene varias décadas_ objetó ella.

_ Lo sé, pero algo me dice que esas anotaciones son correctas_ dijo señalando con el dedo índice la anotación a mano_ no es la primera que encuentro. Alguien, que tenía mucho tiempo libre, se dedicó a investigar a todas las personas que pasaron por el complejo. Así que, decidí seguir mis instintos y averigüé más sobre Linda.

Alejandro le entregó esta vez, una serie de papeles que parecían formar parte de un historial médico.

_Esta es la historia clínica de Linda Williams_ explicó_ durante los cinco años en que vivió en La Oroya, visitó múltiples veces el hospital. Como veras, era asidua_ dijo señalando el extenso archivo.

_ Tenía suerte de tener el hospital tan cerca_ dijo Laura.

Alejandro se encogió de hombros al tiempo que en su rostro se dibujaba una expresión de suspicacia.

_ Como podrás ver, visitó el hospital varias veces por problemas respiratorios, un par de veces por alergias, otras tantas por problemas intestinales.

_ No veo nada extraño en esto_ dijo Laura_ imagino que, para personas como Linda, vivir aquí era difícil, lejos de su país y fuera de su ambiente.

_Lo extraño está aquí_ dijo Alejandro señalando varias anotaciones encerradas en círculo con lápiz rojo.

_” Fractura de húmero izquierdo” _ leyó Laura.

_Mira la fecha_ dijo el abogado señalando unas anotaciones en el papel.

_”15 de julio de 1947”.

_Solo cinco días después de que se instalaran en la casa_ dijo Alejandro mostrándole a Laura el inventario de la casa que estaba firmado por John Williams en la fecha en que ocuparon la vivienda.

_ Lee la causa_ le instó.

_” Caída de las escaleras del jardín” _ leyó _Sigo sin entender_ dijo entrecerrando los ojos y frunciendo la frente.

_ Sigue leyendo las anotaciones encerradas en circulo_ dijo él.

Laura hojeó el historial hasta que halló lo que Alejandro le decía.

_” Fractura de Cubito y Radio derecho” _ dijo y buscó la fecha de la atención médica_ “10 de diciembre de 1947” _ Buscó la causa_ Torcedura de pie y caída_ Laura empezaba a entender a donde quería llegar Alejandro.

Hojeó presurosa las páginas.

_” Fractura de fémur izquierdo” “8 de marzo de 1949” “Caída”

Laura levantó la mirada y buscó a Alejandro.

_ Sí que es raro, cualquiera pensaría que esta mujer estaba siendo víctima de abuso doméstico.

Alejandro asintió.

_ Sigue leyendo_ la animó.

_” Esguince de hombro” “23 de junio de 1949” “Esfuerzo al levantar peso”

Alejandro le señaló otra hoja.

_ “Fractura de Falange distal, dedo índice, mano derecha” “24 de diciembre 1949” En esta ni siquiera figura la causa.

_El médico que la atendía tenía que saber lo que estaba pasando con Linda_ dijo Alejandro_ es muy probable que fuera cómplice de su esposo.

_ “Golpe abdominal” _ siguió leyendo_ Causa: “Asalto” _ leyó “30 de mayo de 1950”

_ No hay registro policial sobre algún asalto_ aclaró Alejandro_ Ya lo corroboré. Además, hay otras visitas al hospital, contusiones, golpes, fracturas, hasta el 15 de enero de 1952 en donde se supone que abandona a su esposo y se va.

_Bueno, no sería extraño después de todo esto, tal vez se cansó del maltrato que recibía y decidió irse, no necesariamente con otro hombre_ dijo Laura.

_Revisé todo su historial médico, la última vez que la atendieron fue el 13 de enero de 1952, se presentó en el hospital porque presentaba ataques de ansiedad_ dijo Alejandro y le enseñó el documento a Laura.

_Le prescribieron fenobarbital_ dijo ella.

_Estaba ansiosa y angustiada según lo que dice allí_ dijo Alejandro señalando el documento.

_ ¿Y desapareció dos días después? _ preguntó Laura.

_ Eso dice el parte policial_ dijo él entregándole un documento.

_ ¡Por Dios! ¿De dónde sacaste todo esto? _ preguntó tomando el documento.

_ Al parecer, la persona que trabajaba en archivos tenía cierta obsesión con recaudar todo lo que podía sobre cada una de las personas que pasaron por aquí.

_Es una suerte para nosotros_ dijo ella sonriendo.

_ Lo es.

_Aquí dice que Linda dejó a su esposo y se llevó toda su ropa, según las declaraciones de John_ dijo Laura.

_ La pregunta es ¿por qué estaba ansiosa y angustiada?

_Su esposo la maltrataba_ contestó Laura de inmediato.

_Lo extraño es que, según esta lista de empleados, los Williams tenían un jardinero que se llamaba Kuntur Huamán, de catorce años. Era de la localidad de Chacapalpa.

_ ¡Vaya! Imagino que en aquella época era muy difícil desplazarse desde Chacapalpa hasta La Oroya.

_ Sí, el jovencito trabajó por dos años para la pareja hasta que falleció cinco días antes de que Linda desapareciera_ dijo Alejandro haciendo gestos con los dedos de ambas manos como si se trataran de comillas.

Laura levantó ambas cejas y se mordió el labio inferior.

_Eso si es muy extraño. ¿Cómo murió el niño? _ inquirió.

_Según este documento_ dijo el abogado entregándole un mugriento papel a la psicóloga_ dice que el jovencito murió de ruptura de cráneo a causa de un fuerte golpe.

_ ¡Vaya! ¿eso es todo lo que dice?

_ Eso es todo, lo extraño es que lo atendieran en este hospital ya que él no era trabajador de la empresa, sino un simple poblador que se dedicaba a ganarse unas monedas haciendo jardinería. Lo lógico hubiese sido que lo llevaran al centro de salud.

_ Tal vez fue un accidente de trabajo y Williams lo llevó al hospital más cercano_ aventuró Laura.

_Según esto, en el momento en que lo trasladaron al hospital, se encontraba trabajando en casa de Williams, pero el documento no explica lo que le sucedió. No soy médico_ dijo el abogado_ pero según esto tuvo hundimiento del parietal y murió desangrado.

_ ¿Qué fue lo que le paso? _ se preguntó Laura a sí misma. _ Solo puedo imaginar que alguien lo golpeara con un objeto pesado y contundente, como una roca de gran tamaño. Pero eso no sería un accidente sino un intento de homicidio.

_ Eso fue lo que yo pensé. Lo extraño es que la muerte de este niño sea tan cercana a la desaparición de Linda.

_ Si todo es muy extraño_ concordó la psicóloga.

_Seguiré buscando a ver que más encuentro_ dijo el abogado_ pero tengo la extraña sensación de que la muerte de este niño y la desaparición de Linda están relacionados.

_Se te da muy bien esto de ser detective_ dijo Laura con una sonrisa que a Alejandro le pareció algo preocupada. _ Te agradezco mucho todo lo que estás haciendo por mí. Dedicas mucho tiempo a esto.

Alejandro la miró con ternura, levantó una mano y le acarició el rostro.

_Haría lo que fuera por ti_ dijo.

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