República Socialista Soviética Ucraniana, 1933. I Para el inicio de la primavera de 1933 unas veinticinco mil personas morían cada día en Ucrania. Kataryna, Igor y la pequeña Daryna, habían soportado la situación con cierta dificultad, pero no hubiese sido justo protestar al observar la realidad de muchos de sus vecinos, familiares o amigos. ElSigue leyendo «HISTORIAS ENTRELAZADAS (Kataryna) (fragmento) III»
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Historias Entrelazadas (Kataryna) (fragmento II)
República Socialista Ucraniana, 1932. I Cuando las cuotas se hicieron imposible de cumplir, el gobierno recurrió a la confiscación de todos los productos de las granjas colectivas, incluyendo todos los granos de las cosechas y las semillas que los campesinos habían acumulado para la próxima siembra. Las personas estaban total y completamente extenuadas y desamparadas.Sigue leyendo «Historias Entrelazadas (Kataryna) (fragmento II)»
Historias Entrelazadas (Kataryna) (fragmento)
República Socialista Ucraniana, 1930. I En un principio, la mayoría de los campesinos había celebrado la idea de la colectivización de Stalin. Pero cuando el Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética forzó la colectivización en tierras y hogares cambiaron de opinión de inmediato, en especial los campesinos de lasSigue leyendo «Historias Entrelazadas (Kataryna) (fragmento)»
HISTORIAS ENTRELAZADAS (fragmento)
Oberá, febrero de 1935. I El verano siguió su curso, caluroso e indomable, mientras Alexander salía del abismal y oscuro océano en el que se había sumergido. En aquella época estival, el bosque rezumaba belleza, los rayos brillantes de sol acariciaban las copas verdes de los árboles, las cigarras interpretaban su característica banda sonora, queSigue leyendo «HISTORIAS ENTRELAZADAS (fragmento)»
HISTORIAS ENTRELAZADAS (fragmento)
IV Iván Ivanov era un joven de dieciocho años, de estatura mediana, de ojos azules como los de su padre, iluminados con un perpetuo destello de curiosidad. De cejas levantadas y hoyuelos en la comisura de sus labios. Ladeaba la cabeza de forma peculiar cuando sonreía y siempre llevaba en la mirada una expresión mesurada,Sigue leyendo «HISTORIAS ENTRELAZADAS (fragmento)»
Historias Entrelazadas (fragmento)
II Durante todo el día Kataryna se había sentido atormentada por pensamientos perniciosos y desmoralizadores. Por más que intentaba sacudirse las imágenes perturbadoras que agitaban su mente, regresaban a ella una y otra vez sin posibilidad de librarse de ellas. Un fuerte nudo se le había alojado en la garganta apenas Alexander y sus hombresSigue leyendo «Historias Entrelazadas (fragmento)»
Historias Entrelazadas (Fragmento)
Oberá, diciembre de 1934. I Alexander había encontrado una solución temporal para mantener alejado a Igor el mayor tiempo posible. Lo había conseguido transferirlo a otra hacienda muy distante para que trabajara como capataz mientras encontraba una solución permanente. La distancia lo mantendría alejado de Kataryna por un largo periodo. Igor aceptó el traslado conSigue leyendo «Historias Entrelazadas (Fragmento)»
CASA 110 (fragmento final)
IV Las cosas habían vuelto a la normalidad después de aquel sueño, los acontecimientos que habían mantenido en vilo a Laura terminaron tal solo un mes atrás, luego de que descubriera el motivo que llevó al demente de Williams a asesinar a Kuntur y a su esposa Linda. Pero los recordaba en forma difusa, comoSigue leyendo «CASA 110 (fragmento final)»
HISTORIAS ENTRELAZADA (Kataryna y Alexander)
III Bajo la suave luz solar de la mañana, atravesó apresurada los campos de trigo. Se percibía un olor agradable y balsámico, pero no prestó mucha atención, se sentía nerviosa y angustiada. El cuello le escocía, cardenales amoratados le recorrían la piel, pero cuando tragaba le ardía la garganta como si le hubieran aplicado unSigue leyendo «HISTORIAS ENTRELAZADA (Kataryna y Alexander)»
CASA 110 (fragmento)
II Alejandro se alejó de la casa dejando a ambas mujeres solas por unos momentos. Killasisa y Laura lo observaron caminando lentamente por el sendero que lo conducía de regreso a la alcaldía. _ ¿Nunca se casó? _preguntó Laura de repente. La anciana le dedicó una sonrisa serena. _Sí, me casé a los dieciocho años,Sigue leyendo «CASA 110 (fragmento)»