Villa Encarnación, setiembre de 1937. I Felipe acababa de quedarse dormido luego de una intensa sesión de juegos. Los juguetes habían quedado desperdigados por toda la sala y Kataryna empezó a juntarlos con pasos cansados y vacilantes. Le dolía la espalda y la cintura, pero no pararía antes de dejar todo en orden. La mecedoraSigue leyendo «HISTORIAS ENTRELAZADAS (Kataryna y Alexander)»