ALEXANDER Y LOS MOSQUETEROS EN CASA DE LOS ARKAVIAN

Cuando la luna se levantaba a medio camino sobre el horizonte, poco antes de llegar a una cuesta, observaron a unos quinientos metros por delante del sendero por donde transitaban, que el pasaje se transformaba de forma drástica, convirtiéndose en un amplio camino gris cubierto de adoquines tan ancho como cualquier carretera de alguna ciudadSigue leyendo «ALEXANDER Y LOS MOSQUETEROS EN CASA DE LOS ARKAVIAN»