HISTORIAS ENTRELAZADAS (Kataryna y Alexander)

Villa Encarnación, agosto de 1935. I El cielo estaba cubierto, pero no llovía y la temperatura era agradable a pesar de que se hallaban en pleno invierno. Una luna menguante pugnaba por aparecer entre las nubes. Alexander se hallaba con la espalda recargada contra uno de los pilares del corredor. Parecía otear la noche mientrasSigue leyendo «HISTORIAS ENTRELAZADAS (Kataryna y Alexander)»