Villa Encarnación, setiembre de 1939. I Kataryna había encendido las lámparas, pues el crepúsculo ya había caído y proyectaba largos rectángulos de luz sobre el huerto. Se quedó observándolo a través de la ventana. Los plantones de tomate se hallaban cubiertos de frutos rojos y jugosos. Las matas de lechuga y repollos parecían mirar alSigue leyendo «HISTORIAS ENTRELAZADAS ( Kataryna y Alexander)»
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HISTORIAS ENTRELAZADAS (Kataryna y Alexander)
Villa Encarnación, setiembre de 1937. I Felipe acababa de quedarse dormido luego de una intensa sesión de juegos. Los juguetes habían quedado desperdigados por toda la sala y Kataryna empezó a juntarlos con pasos cansados y vacilantes. Le dolía la espalda y la cintura, pero no pararía antes de dejar todo en orden. La mecedoraSigue leyendo «HISTORIAS ENTRELAZADAS (Kataryna y Alexander)»
HISTORIAS ENTRELAZADAS (Kataryna y Alexander)
Yatytay, noviembre de 1935. I Los rayos oblicuos del sol poniente le anunciaron a Alexander que era hora de acampar de nuevo. Llevaba tres días explorando el noroeste de aquellas nuevas tierras que parecía atraerlo con un extraño magnetismo. La noche caería dentro de poco y necesitaba encontrar un lugar adecuado donde dormir. Apoyó suSigue leyendo «HISTORIAS ENTRELAZADAS (Kataryna y Alexander)»
HISTORIAS ENTRELAZADAS (Kataryna y Alexander)
Villa Encarnación, agosto de 1935. I El cielo estaba cubierto, pero no llovía y la temperatura era agradable a pesar de que se hallaban en pleno invierno. Una luna menguante pugnaba por aparecer entre las nubes. Alexander se hallaba con la espalda recargada contra uno de los pilares del corredor. Parecía otear la noche mientrasSigue leyendo «HISTORIAS ENTRELAZADAS (Kataryna y Alexander)»
HISTORIAS ENTRELAZADAS (Kataryna y Alexander)
Villa Encarnación[1], Paraguay julio de 1935. I Con la finalización de la Guerra del Chaco, y la firma del tratado de paz entre Paraguay y Bolivia, el futuro se perfilaba arduo y oneroso, pero a la vez esperanzador y fructífero para aquellos que se afanaran por conseguirlo. Miles de inmigrantes llegaban al país entre losSigue leyendo «HISTORIAS ENTRELAZADAS (Kataryna y Alexander)»
HISTORIAS ENTRELAZADAS (Kataryna y Alexander)
Oberá, abril de 1935. I El pasto aún lucía muy verde, aunque ya se veía salpicada de hojas caídas cuando Kataryna y Alexander abandonaron la hacienda. Las horribles imágenes del cuerpo de Daryna aún se arremolinaban en la mente de la mujer. Pasarían muchos años antes de que empezaran a difuminarse y se convirtieran soloSigue leyendo «HISTORIAS ENTRELAZADAS (Kataryna y Alexander)»
Historias Entrelazadas (Kataryna y Alexander)
VII Alexander fumaba un cigarrillo absorto en sus pensamientos. Su cabeza era un gran alboroto, unos cuantos ratoncillos parecían mordisquear los cables en el fondo de su cerebro. Sobre el horizonte, la luna recién salida en forma de hoz brillaba entre los árboles. Un pájaro solitario, tal vez un búho o quizás fuera una lechuzaSigue leyendo «Historias Entrelazadas (Kataryna y Alexander)»
HISTORIAS ENTRELAZADAS (KATARYNA Y ALEXANDER) (Fragmento)
IV Igor había pasado la noche en uno de los graneros de la hacienda en donde preparó una improvisada cama con paja y una vieja manta. Cayó dormido de inmediato, como si en vez de haber estado a punto de matar a la madre de su única hija hubiera tomado parte de una alegre fiesta.Sigue leyendo «HISTORIAS ENTRELAZADAS (KATARYNA Y ALEXANDER) (Fragmento)»
HISTORIAS ENTRELAZADAS (KATARYNA y ALEXANDER) (fragmento)
Argentina, marzo de 1935. I Igor se hallaba sentado sobre la carrocería desvaída de un tractor que alguna vez había sido de un amarillo brillante, mientras observaba con atención lo que ocurría a su alrededor. Escuchaba los gritos de un grupo de chiquillos que jugaba con una pelota; el traqueteo de un camión abarrotado deSigue leyendo «HISTORIAS ENTRELAZADAS (KATARYNA y ALEXANDER) (fragmento)»
Historias Entrelazadas ( Kataryna y Alexander)
III La frágil luz de la mañana se colaba por la ventana del dormitorio, mientras Kataryna contemplaba ensimismada el lento paso de las motas de polvo a través de los rayos del sol, mientras intentaba explicarse la debilidad que sentía por la Alexander, la urgencia de seguir a su lado cuando sabía con certeza queSigue leyendo «Historias Entrelazadas ( Kataryna y Alexander)»